Al funcionario de PAMI y dirigente de La Cámpora acusado de violar a una empleada ahora lo complica un abuso a su ex cuñada

El funcionario de PAMI y dirigente de La Cámpora denunciado por violación en Posadas fue liberado, aunque seguirá vinculado al proceso penal. El juez de Instrucción Marcelo Cardozo aceptó el pedido de excarcelación porque en el teléfono del imputado hallaron mensajes que probarían la existencia de una relación “más que amistosa” con la víctima.

Rodolfo Antonio Barreto, de 37 años, estuvo prófugo una semana y otros siete días encerrado en un calabozo. En su declaración indagatoria negó haber violado a la empleada de limpieza. Aseguró que los encuentros sexuales que mantuvieron en su oficina fueron consentidos y que tenían una relación amorosa clandestina.

El hombre, que fue nombrado director de recursos humanos de la oficina de Posadas de la obra social de los jubilados en mayo del año pasado, agregó que la denuncia se habría originado por presiones del novio de la joven, luego que descubriera la infidelidad.

Voceros judiciales dijeron que si bien todavía no llegó al Juzgado de Cardozo la transcripción de los mensajes de WhatsApp extraídos del celular de Barreto, trascendió que de allí surgiría efectivamente la existencia de una relación “más que de amistad”. Las fuentes aclararon que más allá del vínculo cercano, no se descarta aún que la joven haya sido violada.

Será clave el resultado de la pericia psicológica a la víctima.

En su denuncia, la chica sostuvo que los malos tratos y amenazas de Barreto en el PAMI eran una constante. Siempre le advertía que no hiciera ruido porque podía dejarla sin trabajo. Sobre el ataque sexual, contó que a principios de agosto, Barreto se acercó y le pidió que fuera a limpiar su oficina, que está en el tercer piso del edificio, lugar reservado para el personal jerárquico del PAMI.

Apenas la joven traspuso la puerta, el funcionario la cerró con llave. “Me empezó a manosear y yo intento sacarme”, sostuvo en su denuncia. Barreto la tomó de los brazos con fuerza, le bajó el uniforme y la violó. La víctima dijo que en todo momento se burlaba de ella. “Me dijo que era un rapidito”, sostuvo en la denuncia. Apenas pudo, la empleada escapó de la oficina en estado de shock. Y contó que días después hubo un nuevo ataque, pero logró huir.

Pero Barreto deberá ocuparse de otro frente judicial. En el Juzgado de Instrucción 3, a cargo de Fernando Verón, tiene abierta desde hace dos años una causa penal por el delito de estupro. El funcionario, que por ese entonces trabajaba en una empresa constructora y ya militaba en La Cámpora, habría abusado sexualmente de su cuñada, una adolescente de 16 años.

La menor rebeló el ataque sexual a la psicopedagoga del colegio donde estudiaba. La profesional le dijo que debía hacer la denuncia o al menos contárselo a los padres. La menor finalmente reveló que Barreto la había llevado a un departamento donde abusó sexualmente de ella en varias ocasiones. “Chino me violó”, le dijo la adolescente a su madre, en medio de un ataque de llanto.

La denuncia fue realizada en Comisaría de la Mujer de Posadas el 16 de septiembre de 2019. Los hechos ocurrieron un año antes. El padre de la chica contó que Barreto había sido pareja de su hija mayor, que luego fue trasladada a Ezeiza por cuestiones laborales y el vínculo se cortó.

El padre de la víctima se presentó ante la fiscal Verónica Herbociani para avisar que el acusado estaba detenido a disposición de Cardozo, acusado de haber cometido otro abuso sexual. Fuentes judiciales dijeron que Barreto nunca había sido indagado en esta causa. Y el juez Verón tampoco se pidió su detención pese a la gravedad del delito.

La fiscal pidió que Barreto no fuera liberado pero su pedido llegó cuando el juez Cardozo ya había remitido el oficio de excarcelación a la Policía.

La denuncia por estupro quedó prácticamente cajoneada, ya que tampoco la víctima fue citada a declarar ni tampoco se dispuso la realización de las pericias psicológicas establecidas para estos casos.

Misiones. Corresponsal.

GL

En los últimos diez años en Argentina hay un promedio de un femicidio cada 30 horas. Según estadísticas de la Oficina de Violencia Doméstica de la Corte Suprema, sólo en 2018 fueron 278. La mayoría de los asesinatos ocurren en las casas de las víctimas y son cometidos por parejas o ex.

Dónde llamar

Línea 144

Atención para mujeres en situación de violencia.

Línea 137

Atención a Víctimas de Violencia Familiar.

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