Un femicidio y el sorprendente descargo de un nieto asesino: “No tengo la imagen de mi abuela muerta”

El acusado del femicidio de María Leonor Giné, una jubilada de 70 años que fue acuchillada en su departamento en pleno centro de la ciudad de Salta, en marzo del año pasado, aseguró que no se acuerda nada del hecho en el que murió su abuela, ya que había consumido drogas.

“Del hecho no me acuerdo nada. No puedo creer que yo esté involucrado en esto, que haya pruebas en mi contra. Cuando caes detenido, desde el primer momento te aconsejan ‘hacete cargo’, así te dan menos años. Pero yo no tengo la imagen de mi abuela muerta”, dijo el acusado.

Se trata de Agustín Morales (21), nieto de Giné, en pleno juicio por “homicidio agravado por el vínculo, ensañamiento, alevosía, criminis causa y por haber mediado violencia de género”, en concurso real con violación de medidas dispuestas por la pandemia de coronavirus.

Junto a él fueron imputados Federico Leonardo Detzel (30) y la mujer trans Tania Rocío Aguirre (30), por “homicidio agravado por ensañamiento, alevosía, criminis causa”. Duante la octava audiencia del juicio, en la que declararon los últimos testigos, pidió hablar el nieto de la víctima.

Además de sostener que no recuerda lo que pasó el 27 de marzo del año pasado, dijo que esa semana “ni comía” y salía a comprar pasta base por la mañana. Detalló que ese día fumó algunas pipas, pero no se acuerda si mezcló la pasta con alguna otra sustancia como psicofármacos o alcohol.

El acusado dijo que solo tiene “pantallazos” de esas horas, y sostuvo que a Aguirre no la conoce y no recuerda haberla visto antes.

Sobre Detzel contó que se conocieron en un centro de rehabilitación para adictos, que después se distanciaron un tiempo y volvió a contactarlo cuando iba a su barrio a comprar drogas, mientras que, el día del hecho, solo recuerda haberlo visto cuando ambos estaban detenidos.

Morales dijo que fue a vivir con su abuela a fines de febrero del año pasado porque, por su problema de adicciones, “venía rebotando y en ningún lado estaba bien”, tras lo que precisó que ella fue la única que le “hizo el aguante” porque no lo quería ver “tirado”.

Admitió que Giné le daba plata que él usaba para comprar drogas, pero que trataba de convivir de la mejor manera posible.

“Mientras hacíamos todo eso yo tenía una pipa en el bolsillo y cada tanto me iba a fumarla al baño o a la pieza”, relató el imputado, quien destacó haber “amado a su abuela”, quien era todo para él.

El lunes 2 de agosto, a partir de las 13, comenzará la audiencia de alegatos.

El juicio está a cargo de los miembros de la Sala III del Tribunal de Juicio, María Gabriela González, Carolina Sanguedolce y Pablo Farah.

Morales y Detzel llegaron al juicio detenidos y alojados en el penal de Villa Las Rosas, de la ciudad de Salta, mientras que Aguirre tiene prisión domiciliaria bajo el sistema de monitoreo electrónico.

El cuerpo de la víctima fue encontrado en la mañana del 28 de marzo de 2020, en el departamento donde vivía, en la avenida Belgrano entre calles 25 de Mayo y Sarmiento, con signos de haber sido apuñalada y las lesiones que presentaba le provocaron un shock hipovolémico y la muerte.

El relevamiento de filmaciones de las cámaras de seguridad permitió establecer que, durante esa noche, Morales entró y salió varias veces del departamento de su abuela, acompañado por Detzel y Aguirre.

Con información de Télam

GL

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