Sigue la crisis en el Río Paraná y recién recuperaría caudal en dos meses

El Río Paraná empezaría a recuperar caudal recién dentro de dos meses, según estimaciones de la Bolsa de Comercio de Rosario, una de las entidades que más ha estudiado la principal fuente de agua dulce para varias provincias y el mayor canal comercial del país, que presenta la bajante más pronunciada en 77 años. 

La situación es inquietante para la provisión de agua potable y acarrea costos logísticos, de transporte e industriales por un estimado de US$ 315 millones, sólo entre marzo y agosto de este año.

En ese contexto, Gobierno nacional declaró este lunes la emergencia hídrica por 180 días (hasta fines de año) en la región, a través del decreto 482/21 que se publicó en el Boletín Oficial, y faculta al Jefe de Gabinete, Santiago Cafiero a “delimitar las áreas afectadas por la emergencia”. Afecta a las provincias de Formosa, Chaco, Corrientes, Santa Fe, Entre Ríos, Misiones y Buenos Aires.

José Luis Aiello, doctor en Ciencias Meteorológicas, advirtió que “el pronóstico no es para nada auspicioso en la zona del Paraná-Paraguay y Tiete Paraná”. El especialista precisó que las regiones mencionadas transitan el denominado “Período Seco”, o sea, con precipitaciones bajas que recién se revertirían a partir de mes de septiembre.

Aclaró que “durante el período seco, los sistemas dinámicos atmosféricos no tienen una correlación evidente con el Pacífico Ecuatorial, el cual está en la etapa final Niña, la cual podría convertirse en neutral a partir de septiembre”.

En un informe de la Guía Estratégica del Agro (GEA/BCR), se indicó que durante el mes de junio, la altura del río medida por el hidrómetro ubicado en Rosario tuvo un fuerte descenso hasta alcanzar un mínimo relativo de -0,03 m, el guarismo más bajo para un mes de junio en toda la historia.

Si bien el registro presentó una mejora parcial este mes, hasta tocar el día 7 de julio a las 12.00hs los 0,18 m, el registro aún se ubica muy por debajo del mínimo de 2,47 m que debiese registrarse a la altura de Rosario para que Hidrovía S.A que se encarga de dragar el río tenga la obligación de garantizar los 34 pies de calado.

De cara a los próximos meses la situación no presenta un horizonte prometedor, ya que al encontrarse en plena temporada seca en las regiones donde nacen los afluentes del Paraná, las lluvias no suelen ser estacionalmente abundantes. En efecto, según las proyecciones del Instituto Nacional del Agua, el río iría perdiendo caudal, y el nivel en Rosario hacia principios de septiembre alcanzaría -0,61 m.

En diálogo con Clarín, Alfredo Sesé, uno de los especialistas de la bolsa rosarina sobre el tema, advirtió que “el eje del problema está en la falta de lluvias en toda la Cuenca del Plata. Quizás la zona menos complicada es la parte baja del río Uruguay, pero igual toda la cuenca está adoleciendo de falta de lluvias, en un ciclo que ya lleva varios años; se estima que es un proceso que viene desde hace 3 o 4 años, aunque en la ribera rosarina se percibió con más crudeza el año pasado, aunque en 2019 se avizoraba”.

A la escasez de lluvias se le adjudicaron en los últimos días distintas causales, desde la deforestación para sembrar cultivos hasta el dragado del Río Paraná. En ese sentido, Sesé desestimó que tengan que ver con algún eventual mal manejo en el uso del suelo, que pueda haber afectado el escurrimiento de las aguas y lo haya acelerado.

“Esas declaraciones -interpretó Sesé- parecen tener una intencionalidad que no responden a lo que sucede: en realidad hay un problema de falta de lluvias, que no es la primera vez que se da. Ya pasó en 1944, a principios del siglo XX y en otros momentos, porque son ciclos. Y achacarle la culpa a una sola causa un fenómeno de esta naturaleza es desviar la atención y ensuciar la discusión”.

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