Juntos por el Cambio en estado de alerta ante la posibilidad de que el kirchnerismo tenga la mayoría en el Congreso

“Estamos a siete bancas de que Cristina se quede con todo” es el mantra que legisladores, dirigentes y militantes de Juntos por el Cambio repiten a horas del cierre de listas para competir en las PASO del próximo 12 de septiembre, en un intento casi desesperado por poner un freno a la disputa interna.

Está claro que la mirada de la principal fuerza opositora está en la Cámara de Diputados, donde el interbloque conformado por el PRO, la UCR y la Coalición Cívica debe renovar 60 de los 115 representantes, en un contexto interno poco favorable.

La coalición opositora pondrá en juego las bancas obtenidas en 2017, cuando la nómina promocionada por el entonces presidente Mauricio Macri obtuvo más del 41% por ciento de los votos, en una elección que dejó en el segundo puesto a Cristina Kirchner en la provincia de Buenos Aires.

Por eso, en estos días, en los despachos de los legisladores de la oposición coincidieron en admitir que es un desafío bastante complejo mantener las más de 100 bancas y es por eso que Mario Negri, jefe radical y presidente del interbloque de Juntos por el Cambio en la Cámara baja, advirtió que el kirchnerismo estaba a siete bancas del quórum propio, frase que Waldo Wolff se encargó de replicar entre el macrismo.

Al desgajar el análisis de las bancas que se ponen en juego en estas elecciones de medio término, desde la oposición ven con preocupación lo que ocurre en Santa Fe, donde el fracaso de un acuerdo de unidad provocó que haya cuatro listas.

El macrismo santafesino promueve para Diputados a Luciano Laspina, Gisela Scaglia, Jorge Faurie y Walter Ghione, mientras que el radicalismo postula a Roy López Molina, seguido por Lucila Lehmann y Enrique Paduán.

Pero para esta interna también se anotaron Mario Barletta, Germana Figueroa Casas y Germán Pugnaloni como aspirantes a la Cámara baja y un cuarto sector que impulsa las precandidaturas de Gabriel Chumpitaz, Victoria Tejeda y Rodrigo Borla.

Si bien todo es parte del juego de la democracia, en el interior de Juntos por el Cambio advierten una dispersión de fuerzas en un distrito clave como el de Santa Fe y donde la oposición pone en juego cinco escaños sobre un total de nueve. Otros tres pertenecen al peronismo en sus diferentes versiones y el restante al Frente Progresista Cívico y Social.

En Mendoza otro de los distritos clave para la fuerza opositora, se renuevan cinco bancas, de las cuales tres pertenecen a Juntos por el Cambio. En este distrito, el panorama parece ser más claro con el actual senador Julio Cobos como precandidato a la nómina de Diputados -regresaría así a la Cámara baja- y el segundo le corresponde a una mujer, que podría ser nuevamente Claudia Najul.

El tercer lugar en la lista sería para el PRO y lo ocuparía el presidente del partido en Mendoza, Álvaro Martínez. Aunque otra versión alentaba la reelección de Luis Petri. 

A la disputa de Cambia Mendoza se sumó Republicanos Unidos, que tendrá lista propia para competir con Rodolfo Vargas Arizu a la cabeza.

Otra de las provincias que es eje del armado opositor es Córdoba, donde también se renuevan nueve bancas y cinco pertenecen a JxC. En este distrito, la disputa interna de Cambiemos tiene como a uno de los protagonista a Mauricio Macri, ya que el ex presidente quiere imponer a Gustavo Santos, su ex ministro de Turismo, para encabezar la lista, pero desde el radicalismo promueven a Rodrigo de Loredo.

Esta pulseada está atada a los precandidatos al Senado. La UCR pretende que la nómina la encabece Mario Negri y el PRO apoya a Luis Juez, quien pese a tener dos años más en Diputados hizo un acuerdo con el macrismo para volver a la Cámara alta.

La atención está puesta en este escenario porque en el inconsciente radical aún recuerda lo ocurrido en 2019 cuando Juntos por el Cambio fue con dos listas y perdió la intendencia de la capital.

Las tensiones internas tampoco permitieron alcanzar la unidad en San Luis, La Rioja y Neuquén, donde los pronósticos no son alentadores para la oposición.

El Frente de Todos, que tiene 119 diputados y renueva 51 bancas en esta elección, tiene sobre sus espaldas los cuestionamientos por el manejo de la pandemia del coronavirus, pero eso no inválida la preocupación de la oposición de que el oficialismo llegue a concretar el sueño de la mayoría propia en el Congreso.

GRB

A %d blogueros les gusta esto: