A 6 años de las muertes de dos primos atropellados, en una picada los recuerdan con un mural

El acto se realizó sobre avenida Rivadavia y Maipú en Haedo, partido de Morón.

El acto se realizó sobre avenida Rivadavia y Maipú en Haedo, partido de Morón.

Al cumplirse seis años de las muertes de dos primos en abril de 2015 cuando fueron atropellados por un auto que corría una picada en la localidad bonaerense de Haedo, sus familiares y autoridades municipales los recordaron con un mural en las inmediaciones de la estación de trenes.

“Mi hijo Lautaro Juárez hoy tendría su cumpleaños 23. Pero el regalo que tenemos es que pudimos hacer concientizar sobre la seguridad vial y la gente se acercó para darnos el apoyo”, dijo María Angélica Guaraz, madre de uno de los jóvenes.

El acto se realizó sobre avenida Rivadavia y Maipú de Haedo, partido de Morón, donde también murió Manuel Lastra (16).

Ambos fueron homenajeados por las autoridades del Municipio encabezado por el intendente Lucas Ghi, a quien la madre de Lautaro agradeció por darle la oportunidad “de poder explicar el porqué de hacer el mural”.

Ambos fueron homenajeados por las autoridades del Municipio encabezado por el intendente Lucas Ghi.

Ambos fueron homenajeados por las autoridades del Municipio encabezado por el intendente Lucas Ghi.

También participaron aunque de manera no presencial el presidente de Trenes Argentinos, Martín Marinucci, a través de la limpieza del espacio donde se emplazó el mural entre otras autoridades políticas y la ONG Maldita Picada, que repartió volantes.

“El aniversario lo tomé con mucha alegría. Hoy tendría 23 años mi hijo. Todo fue como un cumpleaños para todos nosotros. También agradezco a todos los artistas populares que participaron el mural. Vamos a seguir trabajando para que no salga otro (Diego) Cuevas a manejar como loco y mate a otros chicos”, añadió la mujer.

Guaraz dijo sobre el condenado a cumplir nueve años con prisión domiciliaria por los homicidios de Juárez y Lastra que “nunca” lo perdonará.

“Yo no voy a perdonar nunca lo que hizo Cuevas. Se cagó en todo nosotros y ni conciencia tiene. Él vive en su casa como si nada y ni vergüenza le dio nada, pero la justicia social va a ser su parte. Voy a luchar siempre para eso se cumpla”, expresó.

Por su parte, el jefe comunal valoró el trabajo que realiza la asociación civil Prohibido Olvidar, encabezada por la mamá de Juárez, “para recordar a ambos jóvenes y generar conciencia que evite más víctimas por accidentes de tránsito”.

Diego Cuevas (25) fue condenado a nueve años de prisión el 22 de diciembre de 2017 por atropellar y matar a dos adolescentes y por causar heridas a otros cuatro en 2015, cuando corría una picada en la localidad bonaerense de Haedo.

El joven recibió esa pena por el delito de “doble homicidio simple con dolo eventual” por el Tribunal Oral Criminal (TOC) 6 de Morón.

El hecho ocurrió a las 7 del domingo 5 de abril de 2015 en Rivadavia y Maipú, de Haedo, cuando Cuevas, a bordo de un Nissan Tida, corría una picada con un Volkswagen Bora negro y atropelló a varios jóvenes que salían de bailar.

Juárez cayó muerto en el lugar y cuatro adolescentes quedaron tirados en el suelo, con heridas de gravedad.

Diego Cuevas (25) fue condenado a nueve años de prisión el 22 de diciembre de 2017 por atropellar y matar a dos adolescentes y por causar heridas a otros cuatro en 2015, cuando corría una picada en la localidad bonaerense de Haedo

Uno de ellos, Lastra, que era primo de Juárez, falleció el 27 de abril del mismo año en el hospital Luis Güemes de Haedo debido a las lesiones sufridas.

También sufrieron distintos tipos de lesiones Daiana Vergara, Adrián Welsch y Cristian Vergara, éste último las más graves, ya que sufrió hundimientos de cráneo, pérdida de masa encefálica y problemas motrices como consecuencia del atropellamiento.

La Fiscalía había imputado inicialmente a Cuevas por los mismos delitos por los que se lo condenó y consideró que debía permanecer detenido, pero el juez de Garantías Alfredo Meade lo liberó al imputarle “homicidio culposo”.

Una apelación de la Fiscalía y de las familias de las víctimas, la Cámara Penal de Morón ordenó el 15 de mayo de 2015 la detención de Cuevas al dar por acreditado que estaba corriendo una picada a casi 130 kilómetros por hora, que estaba ebrio y que podrí­a fugarse si permanecía en libertad.

Finalmente, el joven llegó al juicio en el que se lo condenó con prisión domiciliaria. 

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