Salta: comienza el juicio el juicio contra un ex cura acusado de abuso sexual

El ex sacerdote Agustín Rosa Torino comenzará a ser juzgado desde este viernes, en Salta, por presunto abuso sexual, en un juicio que será histórico ya que es el primer cura fundador de un instituto religioso que llega a esta instancia a nivel nacional.

La causa se inició a partir de las denuncias presentadas por dos ex novicios y una monja de la institución que el cura había fundado y dirigido.

De acuerdo a lo informado por el diario El Tribuno, el imputado está acusado de “abuso sexual gravemente ultrajante por la duración” en dos casos y “abuso sexual simple” en el restante, todo agravado por ser ministro de culto reconocido.

El juicio, que se extenderá hasta el 8 de julio, comenzará con los testimonios de los tres denunciantes. Dos de ellos repasarán los hechos de manera virtual y tan solo uno pudo llegar a Salta para declarar de forma presencial.

La Sala IV del Tribunal de Juicio que juzgará a Rosa Torino está integrada por los jueces Maximiliano Troyano, quien presidirá el tribunal, y Norma Beatriz Vera y Roberto Faustino Lezcano como vocales.

La apertura de las sesiones comenzará con la presencia de organizaciones sociales que llamaron a concentrarse en las puertas de Ciudad Judicial.

Los hechos que se denunciaron se produjeron en el instituto Hermanos Discípulos de Jesús de San Juan Bautista, que Rosa Torino dirigía.

El ex sacerdote, que esperó el juicio en prisión domiciliaria, finalmente será juzgado pese a una serie de obstáculos y dilaciones judiciales que demoraron el proceso.

Rosa Torino fundó en 1986 el instituto religioso de derecho diocesano Hermanos Discípulos de Jesús de San Juan Bautista, que llegó a tener sede en México, Chile y España.

Sin embargo, el ahora ex sacerdote no trascendió por eso sino porque en mayo de 2015 fue imputado de delitos económicos como lavado de dinero.

Frente a esta situación, las autoridades de la Iglesia católica solicitaron la intervención de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica “tras haber recibido serias denuncias sobre diversos aspectos de la vida del Instituto religioso”.

Luego de un informe preliminar, la Congregación nombró un comisario pontificio para el instituto, monseñor Luis T. Stöckler, obispo emérito de Quilmes, siendo sucedido por monseñor Martín de Elizalde, obispo emérito de Nueve de Julio, quienes escucharon al fundador y a los allegados.

Incluso un informe periodístico con testimonios de ex integrantes de la orden religiosa revelaron vínculos entre el religioso y el Cartel de Sinaloa que lideraba El Chapo Guzmán.

Estas denuncias llevaron a que, en 2019, el papa Francisco cerrara el instituto. Sin embargo, poco se sabe del final que tuvo esa causa, que fue derivada al fuero federal.

En diciembre de 2016 un ex novicio denunció Rosa Torino por abuso sexual, con dos monjas como testigos. A las semanas, otro ex novicio presentó una segunda denuncia que además involucraba a otro discípulo de Rosa Torino, Nicolás Parma, que era representante del polémico instituto en el sur del país.

Rosa Torino estuvo preso entre diciembre de 2016 y agosto de 2017 hasta que accedió al beneficio de la prisión domiciliaria.

La tercera denuncia la realizó una ex monja, Valeria Zarsa, que ingresó al Instituto en 1997. Estuvo en la institución durante 20 años hasta llegar a tener con Rosa Torino, según consignó, una relación de “padre e hija”.

La ex novicia reveló que el ex cura comenzó a buscar situaciones para rozar sus partes íntimas contra ella. Luego de que lo denunciara, surgió contra ella una acusación de abuso sexual, aunque llegó a juicio y quedó absuelta.

Para este juicio se prevén diez audiencias, la fiscalía presentará 45 testimonios para comprobar la acusación. 

La fiscal a cargo de la causa, Verónica Simesen de Bielke aseguró que “hay suficientes pruebas para una condena, son elementos contundentes”.

GRB

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