La Armada incorporó un patrullero oceánico: qué características tiene el barco

Con la presencia del ministro de Defensa, Agustín Rossi, y el Vicealmirante Julio Horacio Guardia, la Armada Argentina realizó durante el mediodía de este martes una ceremonia para celebrar el arribó del patrullero oceánico ARA “Piedrabuena”, que se incorporará a la División Patrullado Marítimo dependiente del Área Naval Atlántica.

El buque, que fue construido desde cero y especialmente para la Armada (algo que no sucedía desde 1986), llegó desde Francia con el objetivo de “fortalecer las capacidades de la Armada en todo lo que significan sus tareas de vigilancia y control de nuestro extenso litoral marítimo”, explicó Rossi.

Se trata del segundo de la serie de cuatro patrulleros oceánicos multipropósito que fueron encargados por el Gobierno en 2018. El primero es el ARA “Bouchard”, que custodia el Mar Argentino desde febrero de 2020.

El buque tiene 87 metros de eslora (desde la proa hasta la popa), 13,6 metros de manga (máxima anchura) y 3,8 metros de calado (altura de la parte sumergida del casco).

Asimismo, está diseñado para albergar a una tripulación básica de 40 personas, aunque tiene una capacidad adicional para embarcar otras 19 personas, y puede transportar un helicóptero de hasta diez toneladas.

Su autonomía es de 7.500 millas náuticas (13.890 kilómetros) navegando a 12 nudos, mientras puede alcanzar una velocidad máxima de 21 nudos (aproximadamente 39 kilómetros por hora).

Además, está clasificado por Código Polar y certificado por la compañía Bureau Veritas para navegar en zonas de hielo de hasta 40 centímetros de espesor.

En tanto, la unidad posee bow thruster, una tecnología que facilita su maniobrabilidad a bajas velocidades y en lugares estrechos, y también cuenta con una cámara hiperbárica multiplaza (un habitáculo hermético que está diseñado para soportar presiones elevadas en su interior).

Por otro lado, tiene una visibilidad de 360​​° desde el puente y un mástil único para una cobertura de radar panorámica

Gracias a un ingenioso sistema de rampas en la proa del patrullero, pueden realizar el despliegue de lanchas rápidas para Fuerzas Especiales en menos de cinco minutos. 

Como armamento principal, cuenta con el sistema Leonardo MARLIN-WS1, que opera un cañón de 30 mm teleoperado, mientras que su armamento secundario consiste en dos ametralladoras de 12,7 mm.

El viaje desde Francia hacia Argentina

El nuevo buque fue botado el 1 de octubre de 2020 en el Astillero Kership, en la localidad francesa de Concarneau, y el último 13 de abril la firma Naval Group entregó formalmente la unidad a la Armada Argentina. 

Desde el 27 de abril, la embarcación comandada por el capitán de fragata Patricio Gastón Vega realizó tareas de adiestramiento en la zona de Concarneau durante diez días, para afianzar el manejo y conocimiento de los nuevos equipos.

En la madrugada del 31 de mayo, el buque zarpó finalmente con rumbo a la Argentina, con una tripulación total de 47 personas, de las cuales tres pertenecen a la empresa Naval Group.

DB

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