Era jefe de Drogas Peligrosas y vivía en el departamento de un detenido por narcotráfico, rival de Los Monos: debe pagar $ 50 millones

Un ex jefe de Drogas Peligrosas de la Policía de Investigaciones (PDI) de Santa Fe fue condenado este viernes por integrar una asociación ilícita liderada por Esteban Alvarado, un pesado del delito local que -según distintas investigaciones- pulsea por el negocio narco en Rosario y mantiene un enfrentamiento con la banda Los Monos.

El ex policía Javier Makhat recibió una pena de tres años de prisión de cumplimiento efectivo, inhabilitación de por vida y la obligación de pagar una multa de $ 50 millones por su participación en el grupo que comandaba Esteban Alvarado.

El policía lavaba activos de origen ilícito, se enriqueció ilícitamente y aportaba cobertura a la banda.  

Al ex comisario se lo halló viviendo, en noviembre de 2018, en un departamento que para los investigadores pertenecía a Alvarado.

En un allanamiento previo en una de las propiedades del líder de la banda, a quien se lo buscaba por el homicidio de un prestamista ocurrido días antes, se encontró documentación de un lujoso departamento ubicado en la zona norte de Rosario.

Cuando los investigadores fueron a ese lugar se encontraron con la sorpresa de que allí vivía Makhat, quien era en ese momento jefe de Inteligencia de Drogas Peligrosas de la PDI.

Makhat y su esposa fueron acusados de convertirse en testaferros de Alvarado y participar en maniobras para el lavado de activos de la organización.

Entre otros bienes que pasaron por sus manos y que ahora serán rematados en un trámite judicial para que el ex policía pague la multa millonaria hay un departamento, una baulera y dos cocheras del exclusivo complejo Condominios del Alto, en Rosario, además de una vivienda en la localidad de Funes.

De acuerdo al fallo Makhat era parte de un estamento de la banda que con su aporte permitía “construir un permiso estatal contrario a la ley”. El ex comisario “ejercía influencias de diversa forma”.

La banda estaba integrada por al menos otros siete policías: Cristian Di Franco, Luis Quevertoque -un hombre que cumplió un rol clave en 2013 para perseguir al clan Cantero-, Pablo Báncora, Jorgelina Chávez y los hermanos David y Martín Rey.

Ese grupo, con sus “acciones u omisiones” realizaban tareas para poner a disposición del grupo comandado por Alvarado recursos materiales y humanos.

Además, simulaban operativos para incorporar información falsa que permitía desviar las investigaciones judiciales o aportaban datos reservados al grupo delictivo. Recolectaban información para que se atacara a adversarios y omitían seguir pistas contra los miembros de la organización. De esa manera, les ofrecían impunidad y cobertura.

Droga, tiroteos y asesinatos

Alvarado es señalado desde hace tiempo como uno de los actores más fuertes del delito local, aunque hasta 2018 había recibido apenas una condena en Buenos Aires por el robo de autos de alta gama.

Ahora afronta múltiples acusaciones: la ejecución mafiosa del prestamista Lucio Maldonado, el ataque contra objetivos judiciales y una causa por el contrabando de 500 kilos de marihuana, entre otras.

Su grupo estaba integrado por distintos personajes que fueron detenidos, imputados y algunos condenados como el caso del abogado Claudio Tavella, quien oficiaba como su defensor, pero que manipulaba bienes y recursos como parte de la asociación ilícita.

También participaban, entre otros, el sicario Mauricio Laferrara y Nicolás “Fino” Ocampo, asesinado en abril pasado por un grupo ligado a Los Monos que cobró por el trabajo 370 mil pesos.

Con una operatoria más sofisticada que la de otras bandas, el grupo cometía algunos ataques que pretendían sean vinculados con miembros del clan Cantero.

El poder de Alvarado le permitió infiltrar a un policía que trabajaba para él dentro del grupo de fiscales que debía investigarlo.

A pesar de la condena a tres años de prisión, Makaht quedó en libertad ya que permanecía detenido desde noviembre de 2019.

LM

A %d blogueros les gusta esto: