Dos proyectos generan nueva tensión entre el oficialismo y la oposición en Diputados

Tras la unanimidad que cosechó la votación del impuesto a Ganancias, la agenda de la Cámara de Diputados se crispa, en medio de la escalada de tensión entre el oficialismo y la oposición por las nuevas restricciones. Más allá de la negociación por el corrimiento de las fechas de las elecciones, el Frente de Todos tiene en carpeta dos temas conflictivos: el proyecto de Ganancias para empresas -que empezará a tratarse el lunes- y la nueva ley de biocombustibles, que vence en mayo y aún no tiene proyecto oficial.

El Gobierno había mandado en marzo un proyecto de escalas del Impuesto a las Ganancias para empresas que estipulaba que las que tuvieran ganancias anuales hasta $ 1,3 millones pagarían 25% de tributo; las que ganaran por encima de esa esa cifra y hasta 2,6 millones pagarían 30 % y las sociedades con lucro de más de 2,6 millones tendrían una alícuota del 35%.

Se señaló que con esto se buscaba “rellenar” parte del hueco fiscal que crea el cambio en el piso de Ganancias para jubilados y asalariados, estimado en $ 48.000 millónes, por el millon y medio de personas que dejará de pagarlo.

Ese texto generó un aluvión de críticas opositoras. Juntos por el Cambio adelantó que no lo acompañaría porque crea mayor presión tributaria para las sociedades en medio de una pandemia y va contra la inversión y la generación de empleo.

“El modelo económico-político oficial consiste en exprimir con impuestos lo poco que queda en pie del sector privado (y no puede migrar) para financiar la voracidad de su gasto político-electoral”, se quejó Luciano Laspina (PRO) en ese entonces.

Pero la semana pasada, con intervención de Sergio Massa, y tras una reunión con el ministro Martín Guzmán, el oficialismo decidió retocar el texto y extendió el porcentaje del 25% para empresas con ganancias de hasta $ 5 millones. Lo anunciaron como un alivio para 90 % de las PyMEs y medianas empresas.

Sin embargo, no convence a la principal bancada opositora. “Presentan como ‘alivio fiscal’ algo que no es tal. Por la reforma tributaria de 2017 todas las empresas debían desde el año pasado pagar 25%. Con esta medida van a pagar un grupo 30% y otras 35%. Dicen que es alivio porque lo que habían mandado primero era peor”, señaló a Clarín el radical Alejandro Cacace.

El lavagnismo también plantea dudas aunque no definió aún su postura. En el entorno de Jorge Sarghini, la voz económica del bloque, señalan que sigue significando mayor presión tributaria, en plena pandemia, y piden aclarar la redacción del artículo sobre juegos de azar. “Como está redactado genera dudas de que estén bajando el gravamen del 41 % de ese sector a 35 %. Y si es así, es invotable”, señalan.

Si bien las comisiones funcionan 100% virtual, con la suba de casos el Congreso está entrando en un parate y la comisión de Presupuesto que debe tratar el tema aún no convocó.

Pero en el caso de Biocombustibles, el tiempo apremia. En menos de 30 días -el 12 de mayo- vence el régimen de promoción para las productoras de biodiesel y bioetanol y el oficialismo, que prometió una nueva ley todavía no presentó ningún proyecto.

La oposición e incluso los sectores del Frente de Todos ligados a las provincias productoras presionan y reclaman votar la prórroga de la ley vigente, como ya lo hizo el Senado meses atrás.

El régimen -que da beneficios fiscales a las plantas que producen bioetanol y biodiesel- se creó durante el gobierno de Néstor Kirchner. El Senado aprobó en agosto la prórroga por cuatro años más por unanimidad pero en Diputados quedó frenada.

Ante los reclamos, el jefe del bloque del Frente de Todos, Máximo Kirchner se puso al frente de un borrador de nuevo proyecto que propone enfocar el 100% de esos beneficios en las PyMEs, aunque se achicará el porcentaje de corte obligatorio en las naftas que rige hasta ahora. Sin embargo, esa idea no avanzó ni fue presentada formalmente.

La oposición acusa al oficialismo de responder al lobby petrolero mientras que en el Frente de Todos señalan que Juntos por el Cambio defiende los intereses de las grandes cerealeras.

“El Senado aprobó por unanimidad pero en Diputados el oficialismo aliado a un gran lobby petrolero la frenó. Están atentando contra la economía de diez provincias y contra los tratados sobre el Cambio Climático que firmó Argentina, que promueven las energías alternativas y la disminución de los combustibles fósiles”, declaró el jefe del interbloque de Juntos por el Cambio, Mario Negri.

El mes pasado JxC y el Interbloque Federal convocaron a una sesión especial por el tema que fracasó por falta de quórum.

“Es importante que los senadores, diputados y gobernadores del Frente de Todos que no avalan el freno a la prórroga de Biocombustibles, se manifiesten de manera contundente. Que ayuden a que su propio gobierno no siga cometiendo errores. Es hora de que hablen los silenciosos y que se activen los quietos. No queda margen para que se sigan haciendo los distraídos”, reclamó Alejandro “Topo” Rodríguez, presidente del bloque lavagnista.

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