¿Qué es el síndrome de ovario poliquístico?

El síndrome de ovario poliquístico es un trastorno hormonal que ocasiona ovarios de mayor tamaño con pequeños quistes en los bordes externos. Al tratarse de un síndrome clínico, produce variados tipos de sintomatología: Su origen es multifactorial, ya que intervienen tanto causas genéticas como factores ambientales propios del ámbito intrauterino- por ejemplo la diabetes gestacional no controlada, un bebé que está creciendo mucho en la panza o uno que hizo una restricción de crecimiento, son factores que favorecen a un clima intrauterino adverso que tiende a desarrollar este síndrome.

Una vida sedentaria, una dieta rica en grasas, con el consecuente sobrepeso y obesidad, están también asociados al síndrome de ovario poliquístico, que se caracteriza por dos elementos principales: hiperandrogenismo o aumento de los andrógenos-hormonas masculinas- y disfunción ovárica, que puede ser por falta de ovulación o aumento de folículos que no crecen para ovular.

Es normal que la mujer tenga un bajo nivel de hormonas masculinas, pero en este caso en particular se sucede un aumento que determina, entre otras cosas, la aparición de acné- que es común en la adolescencia pero no tanto en la edad adulta- o el desarrollo de vello excesivo.

Respecto a la disfunción ovárica, el mal funcionamiento de ovarios suele ser el mayor motivo de consulta, sea por una oligo-anovulación o falta de ovulación que ocasiona la ausencia de menstruación, oligomenorrea o amenorrea, o cuando por indicación de ecografía transvaginal se detecta una cantidad de folículos excesivos que contienen los óvulos, pero ninguno crece para ovular y se consulta en este caso por infertilidad.

Cabe destacar que toda esta sintomatología si no es tratada a tiempo puede desembocar también en un síndrome metabólico que aumenta la probabilidad, en la persona que lo padece, de desarrollar enfermedades cardiovasculares o diabetes a largo plazo, así como favorece el desarrollo de neoplasias o cáncer hormono- dependiente.

Una vez determinado el diagnóstico el tratamiento es variable, dependiendo, entre otras cosas, de la voluntad , el deseo de la mujer de ser madre, de cambiar sus hábitos alimenticios y regular qué tipo de alimentación deberá sostener, de la mano de la práctica de actividad física adaptada, la elección del tipo de anticonceptivos adecuados y la posibilidad de iniciar un tratamiento con antiandrógenos o con medicación para sensibilizar la acción de la insulina.

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