NUEVO CÓDIGO PROCESAL PENAL DE TUCUMÁN: LA OPINIÓN DE LOS ABOGADOS

Nos entrevistamos con el Dr. Mariano Arcas, Coordinador de la Diplomatura en Litigación Oral de la Universidad San Pablo T y abogado penalista para que nos comente cómo cambiará el rol del abogado y qué beneficios o dificultades traería para la sociedad.

En el año 2016 se dictó la Ley 8933 que establecía un nuevo Código de Procedimiento Penal para Tucumán. El mismo iba a entrar en funcionamiento dicho año, pero luego de un amparo del Ministro Fiscal, se decidió suspender su vigencia.


Tras algunos cruces periodísticos entre Miembros del Poder Judicial y Legisladores, además de mucho andar se decidió que entrara en vigencia en el Sur Provincial; en la sede judicial de Concepción y Monteros, mientras en San Miguel continuó aplicandose el Código anterior.


Durante un año, según manifiestan desde la Justicia, el nuevo sistema se implementó exitosamente. Este martes finalmente se vence el último plazo de prorroga y todo parece apuntar a que esta vez el flamante nuevo Código pasará a aplicarse en forma íntegra en todo el territorio provincial.


Pero, ¿Qué cambiaría? El mismo plantea audiencias orales públicas para resolver todos los temas, las cuales serán grabadas y con un control judicial directo, así como un cambio en el rol del juez quien deberá ser neutral, a diferencia de los viejos códigos en donde el juez cumplía una función de investigación y persecución penal, tareas que quedarán en manos de los Fiscales.

Es por ello que el equipo de redacción de Diario Alternativo de Tucumán se contactó con el Dr. Mariano Arcas para que nos contara su opinión sobre este suceso.

Buen día Dr. Arcas.

¿Puede contarnos qué cree que cambiará en el rol que cumple el abogado penalista en el nuevo proceso?

El abogado penalista deberá ser un abogado litigante, no visto como aquel que tiene muchas causas, o que tiene muchos expedientes, sino como aquel que tiene recabado una serie de habilidades o destrezas muy especificas que se requieren para el litigio adversarial o para el litigio oral, y que eso implicará un verdadero cambio de rol del abogado penalista, lo cierto es que obligará al abogado a ser más especifico y tener más especialidad en la materia y a descubrir que existen diferentes técnicas, no solamente para el proceso penal, sino que existe dentro del proceso penal, diferentes técnicas a aplicar en diferentes etapas del proceso penal, y en diferentes tipos de proceso penales porque lo cierto es que el norte de toda reforma procesal penal, implica llegar a un juicio por jurados, el litigio por juicio por jurados es totalmente diferente al que se realiza ante el juez técnico, si bien es cierto que comparten ciertos puntos en común, considero que el juicio por jurados requiere un nivel de destreza aun superior, con lo cual el abogado penalista, que en particular considero debe revalorizarse, de que esta situación de una proactiva, una defensa que investiga, que busca testigos, no le es ajena, conozco muchos abogados matriculados, en los cuales me incluyo, que ante la negativa de la fiscalía, ellos seguían insistiendo, lograban que el juez de instrucción le hiciera lugar o sino en la etapa de juicio oral, obtenían una medida probatoria que era favorable a su cliente y esa medida probatoria, ese testigo, ese perito, lo habían obtenido porque ellos se habían puesto a investigar, por eso considero que en ese sentido van a estar bastante bien posicionados los abogados particulares.

¿Y qué beneficio cree que traerá para la sociedad?

Lo cierto es que la oralidad plena brinda mayor transparencia al aplicarse el principio de publicidad de las audiencias, con lo cual cualquier persona puede acceder y ver cómo funciona el sistema, lo cierto es que el sistema en sí mismo aplicado por una ley no cambia por si solo , los cambios se producen por sus operadores jurídicos, llámense fiscales, fiscal auxiliar, defensor, defensor privado, juez, en este sentido hay que impulsar que se destierren las practicas inquisitoriales, la idea de que el proceso penal es un trámite, esa idea de que si no se siguen de manera concatenada ciertos actos procesales no se puede resolver el conflicto, en donde está involucrado el delito, con lo cual nos lleva a replantearnos el cambio completo de paradigma y eso implica que recién cuando logremos aplicar en la realidad todo el sistema, recién podemos decir que la ley tuvo su efecto positivo, o verdaderamente a surtido efecto.

¿Ustedes los abogados, cómo se prepararon para este desafío?

Mi respuesta será quizás un poco ambigua, porque la preparación de cada abogado depende del letrado, yo particularmente curso una especialización de derecho procesal penal en la Universidad del Litoral, me he capacitado en Chile, estuve ejerciendo la profesión en Santiago del Estero, e hice un curso de litigación oral en Rosario, igual que múltiples cursos que se hicieron aquí. Sin embargo creo que el abogado particular que tiene muchos años litigando en juicios orales y que es bueno en eso, esta bastante más preparado que aquel que nunca tuvo un contacto con el sistema penal; porque el abogado que ha tenido más de 30 juicios, experimentó muchos momentos la necesidad de investigar por su cuenta, la necesidad de entrevistarse con testigos, de buscar testigos. Todo entendiendo que esto era lo mejor que hacía para su cliente, independientemente de la lectura de causas y expedientes, por lo que considero que el abogado particular está más preparado, lo que si considero que se requiere más capacitación, ya que el perfil cambia desde un abogado penalista a un abogado litigante, el abogado litigante sobre todo en el marco de la oralidad tiene una suerte de capacidades, actitudes y habilidades que usualmente no se enseñan en las Universidades.

¿Qué pasará con los procesos que ya están en marcha?

Debo decir que por la Ley 9234 pasará a un régimen llamado conclusional donde se afectará a jueces de instrucción, salas de juicios oral y fiscalías de instrucción y de cámara del viejo sistema a los efectos de darle resolución a estas causas, sea a través de las alternativas y posibilidades que tenia la ley 6203, suspensión de procesos a prueba, procedimiento abreviados o juicios orales, pero todo a través del proceso de la Ley 6203. A partir del 1 de Septiembre de este año comienza a regir el nuevo código procesal penal, la ley 8933, con un sistema de carga cero, es decir ninguna de las causas anteriores será juzgada con el nuevo proceso a los efectos de evitar que el nuevo sistema fracase como ha sucedido en otras latitudes.

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