2020 LA AGRESIVIDAD

Imagen tomada de Cuida tu Salud Emocional

Estamos llegando a mitad del año 2020 y pareciera que todo comienza a acelerarse. Como dije en otra nota, este año tiene, en su vibración negativa, la agresividad y violencia.

Podemos ver en los noticieros la violencia y agresividad en las calles y también dentro de los hogares. Los cambios a los que estamos siendo sometidos, a muchas personas les impiden ver más allá de ellos mismos. El silencio y el encierro los puso frente a frente con su yo interior y su diálogo interno no les gusta, no están preparados para llevar adelante el cambio que se necesita para estar con la paz interior que todos pretendemos. El planeta entero está en proceso de transformación y nosotros, los humanos, no estamos exentos.

Los procesos internos que se deben hacer para lograr un equilibrio emocional, son muy difíciles de llevar adelante, por eso mi consejo es ir haciéndolo de a poco. Siempre estamos esperando que cambien los demás, señalamos con el dedo diciendo: “Por tu culpa estoy así. Por tu culpa me pasa esto.” No podemos hacernos cargo de nuestros errores, de nuestro malhumor, de nuestros pensamientos dañinos, de nuestro comportamiento. Tapamos el diálogo interno con salidas con amigos, con fiestas ruidosas, con trabajo o deporte. Buscamos en talleres de crecimiento espiritual la información que llevamos adentro nuestro. Queremos que todos nos quieran “Asi como soy”, y resulta que yo no soporto estar conmigo.

Como dije antes, la Madre Tierra está evolucionando y para lograr un equilibrio con ella, nosotros también debemos transformarnos. Para comenzar este proceso hay que aprender a controlar los pensamientos, porque los pensamientos tienen vibración y de acuerdo a esa vibración, dichos pensamientos nos llevan a una frecuencia alta o baja. A las bajas frecuencias pertenecen la tristeza, la ansiedad, el nerviosismo, la depresión, el egoísmo, la violencia, el malhumor, el juicio, etc. A la alta frecuencia pertenece la armonía, la felicidad, la alegría, el buen humor, la generosidad, etc.

Un buen ejercicio para hacer cuando te encuentres teniendo pensamientos negativos, es comenzar a dar gracias por las cosas buenas que hay en tu vida: tu salud, tu casa, tu familia, tu mascota, tu ropa, tus plantas, tu almuerzo, en fin por todo lo que se te ocurra en ese momento, y emociónate viendo cuan afortunad@ sos, ya que sabes que hay muchas personas que no tienen tu buena suerte. Este ejercicio simple y rápido te ayudará a cambiar tu frecuencia vibratoria y, por ende, tu humor cambiará al instante.

Más adelante te daré otros ejercicios simples, pero muy efectivos, para ayudarte en tu proceso de aprendizaje en este camino de transformación.

A %d blogueros les gusta esto: