EL EXPEDIENTE DIGITAL NO ES EL FUTURO, ES EL PRESENTE

Dr. Luciano Angulo
Abogado – MP 9148
Tel 381-156424237

En el día de ayer, viernes 15 de Mayo, los abogados y trabajadores judiciales de Tucumán se vieron sorprendidos por una resolución (Acordada 277/2020) en donde la Corte Suprema Provincial, por recomendación del Comité Operativo de Emergencia de Tucumán, prorrogaba el asueto con suspensión de plazos hasta el día 24 de Mayo.

Sobre esto corresponde hacer una profunda reflexión: 1) nadie quiere que los trabajadores judiciales corran riesgos de salud, ni tampoco los letrados particulares (muchos de ellos en grupos de riesgo). El Comité Operativo de Emergencia aduce la aglomeración de gente como factor de riesgo. 2) no está claro que estemos cerca de un pico de contagio en el NOA: los números son muy distintos a Bs As. 3) Tucumán no tiene casos hace días, y los últimos han sido importados y no de transmisión comunitaria, lo que permite poner en cuarentena inmediatamente esos casos. Todo esto ha permitido habilitar actividades comerciales, industriales y de servicios.

Si bien no se puede subestimar a la pandemia, tampoco se puede seguir manteniendo la pasividad ante la paralización de la justicia. Esta situación excepcional nos ha llevado a acelerar el cambio de paradigma en toda la economía. Existe cada vez más atención por vía remota, y uso de tecnología, en todas las actividades económicas.

Es por eso que veo con buenos ojos que la Corte haya acelerado la implementación del expediente digital. El mismo tiene muchos detractores, en general producto del miedo a lo desconocido y de la llamada “resistencia al cambio”, sin embargo el expediente digital no es el futuro, es el presente.

No podemos seguir con el expediente papel, teniendo el abogado que concurrir a un edificio en el centro para dejar un papel, o tener que trasladarse a los tribunales de la Banda del Río Salí o a Monteros para dejar un papel que puede ser ingresado con firma digital desde su oficina.

No podemos seguir con el anacronismo de la llamada “notificación por oficina”, o sea de tener que concurrir a tribunales a ver una resolución, que puede ser visualizado por la web. No tenía sentido seguir concurriendo a ver un casillero en un sótano de un edificio, situación que ha sido eliminada gracias a que la corte el año pasado avanzó en el casillero digital, a pesar de algunos detractores.

Ya no el futuro, sino el presente, nos lleva al trabajo remoto, a que un letrado pueda ejercer desde su pueblo en el interior, sin necesidad de concurrir a la calle Lamadrid y a tener los estudios jurídicos cerca de sus clientes y no de tribunales.

Toda crisis genera oportunidades de cambio, en el corto plazo la corte deberá dar el último paso contra viento y marea, que es digitalizar todos los expedientes en curso, eliminar la atención al público, con un trabajo por turnos, y de esa forma evitar el peligro de contagio, tanto para los letrados, como para los trabajadores judiciales.

El Futuro cada vez se parece más al presente. No hay que temer, todo cambio trae dificultades, pero peor es no cambiar.

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